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Gracias, nickelodeon

10 Consejos para presentar libros

Te invitaron a presentar un libro y no sabes ni por dónde comenzar, estos diez consejos seguro servirán de algo…

1. Piensa en el público

Averigua cuál será el foro o el contexto en el que se va a presentar el libro, qué tipo de personas asistirán (jóvenes, familias, niños, intelectuales). Piensa qué les puede aportar tu participación, cómo puedes hacerla más interesante y con qué tipo de lenguaje se sentirán más identificados.

2. Tu semblanza

Seguro te pedirán que mandes tu ficha biográfica. Procura redactar una semblanza sencilla especial para que la lea en voz alta el presentador o maestro de ceremonias, que sea MUY breve y sin complicaciones. Piensa que se trata de un par de líneas, solo para que la gente del público te ubique y se dé una idea de quién eres, no para lucir todas tus medallas.

3. El pergamino

A la hora de preparar tu rollo, piensa en el objetivo de tu participación. Presentar un libro es algo parecido a ser padrino de quince años, hay que hablar de las virtudes y características de la quinceañera. Puedes compartir algo que el público no sepa acerca del libro, una anécdota o dato de interés; puedes contar qué significa para ti el libro, cómo te conmovió, qué descubriste, cuál crees que sea su lugar en el contexto de la literatura, su función, su importancia. Aquí te verás en la disyuntiva de dar o no spoilers. Puedes aplicar la política del trailer de película: decir sólo lo suficiente para enganchar a los posibles lectores.

Los presentadores de libros se dividen en dos: los que llevan su rollito impreso y los que se avientan el choro de su ronco pecho. Dependerá de tu carácter y habilidades. Si te parece que se te va a borrar el tape tan pronto como te pasen el micrófono, lo mejor es llevar impreso el discurso, eso te dará confianza. Pero por favor procura que no sea un texto tipo ensayo de final de semestre para seminario de Filosofía y Letras. Ese tipo de sermones, a la hora que se leen en voz alta, suenan como la voz de la mamá de Mafalda y la gente se duerme. Escribe un texto ameno, pensado para leerse en voz alta, ligerito, aunque con buenos argumentos.

Si te avientas a pelo, sin pergamino, procura tener anotados los puntos esenciales de tu exposición, por si se te va el hilo.

Recuerda que sí, hay que dar buenos argumentos para defender la obra, pero sin clavarse demasiado en debrayes intelectuales porque la gente se aburre y luego no compran el libro. Recuerda que no se trata de convencer a la academia de las letras del Parnaso de la Eternidad, simplemente hay que invitar, y en lo posible convencer, a los lectores de que se lleven el libro a casa y lo lean.

4. Llega unos minutos antes

Es horrible que se llega la hora y el presentador no llega. Es como de infarto, como de novio plantado en el altar. No lo hagas. Ya se sabe que el tráfico y el estacionamiento y el niño que no dejaba de llorar… Pero la verdad es que se trata de una cuestión de principios. Si estimas a tu amigo y te tomas en serio la presentación, apartarás tiempo suficiente para llegar antes y platicar con los demás ponentes acerca de cómo harán el numerito, ver el foro, tantear el agua a los camotes, prepararte mentalmente y deshacerte de los nervios.  

5. Deja los nervios

¿Eres nervioso? ¿Asistirá tu crush? ¡O tu posible editor! Para en seco la ansiedad y elimina cualquier pensamiento catastrofista. No estás en la secundaria, nadie te va a aventar tomates y no aparecerás desnudo repentinamente. Supéralo, vamos, tú puedes. Se llama pánico escénico y es posible deshacernos de él con algo de voluntad y preparación.

Enciérrate en el baño, haz trompetillas con la boca para aflojar los labios, da saltitos, sacúdete como poseído, afloja el cuello, la mandíbula, échate un trago de algo (solo uno), toma lo que tengas que tomar y sobre todo, respira. Respira lenta y profundamente, ve a tu lugar feliz. Todo va a salir bien. No es taaaan importante, no se trata de ti sino de tu amigo y de su libro, solo es una presentación, solo son personas como tú, quieren pasar un buen rato… y tú también.

6. Cuida los tiempos

Qué pena que vaya uno tendido con su rollazo y se acerque el maestro de ceremonias a pasarte “el papelito”. Anticipa cuánto tiempo tienen disponible y cuántos ponentes hay en la mesa, toma en cuenta los quince o veinte minutos que lleva la sesión de preguntas del público, haz la división y ajústate al tiempo que te toca, no quieras acaparar el micrófono, es de muy mal gusto. Si tienes un público inquieto, conformado por adolescentes o niños, recuerda que su “umbral” de atención es limitado.

7. Interactúa con el público

Trata de que los asistentes se sientan incluidos durante tu exposición. Si solo llegas a recitar tu rollo sin tomar en cuenta al público, tal vez ellos tampoco te presten atención.

8. Manual de Carreño

Casi todo lo que se debe y no se debe hacer durante la presentación de un libro es cosa de sentido común, decencia y respeto. Tal vez lo más difícil sea mantener la compostura mientras los otros ponentes están hablando. Uno también se aburre o tal vez está en desacuerdo con lo que están diciendo, pero debemos ser pacientes y considerados. Ya habrá tiempo para despotricar. Algunas cosas de sentido común son: vestir de manera adecuada (sin exagerar), apagar el cel, no mirar el reloj con gesto de aburrimiento, no comer, no dormirse (o al menos no roncar), no hacer cosas que pudieran desviar la atención del público, no hablar con los otros ponentes, interrumpe solamente si lo que vas a decir es absolutamente necesario. Puedes hacer como que tomas nota de lo que dicen los otros, pero es feo cuando los ponentes se ponen a hacer dibujitos con ánimo de “ya dije lo que me tocaba, me vale tres pepinos lo que digan los demás”. (Hacer dibujitos con gesto de profundo interés, no obstante, entra en lo aceptado.)

9. Lleva preguntas

Se llega la hora en que se abre la sesión de preguntas del público, el señor con el micrófono se queda parado, esperando a que alguien se anime a hablar, momento incómodo, suenan los grillos. Para evitar este tipo de situaciones es recomendable llevar una o dos preguntas que detonen otros comentarios, motiva al autor a hablar de algo en específico, algo que le dé comezón cerebral al público para que se animen a participar.

10. Se agradece el buen humor, pero no exageres

Es muy favorable sacudirse lo ceremonioso, de hecho, siempre que se pueda aligerar el ambiente hazlo, para que el público se sienta más en confianza, participen y sea más una conversación cómoda y amable en lugar de la acartonada distancia que impone el formato mesa-público. Sin embargo, recuerda que los protagonistas son el autor y su libro, no quieras acaparar. Mantén claro el objetivo: que lean el libro. ¡Que lean!  

Y tú, ¿qué otras recomendaciones tienes a la hora de presentar libros, o ¿qué situaciones te ha tocado vivir desde el público, que crees que los presentadores de libros debemos mejorar?

Sobre Ave Barrera

Ave Barrera
Escritora y traficante de mezcal. Nació en Guadalajara, pero hace ya varios años obtuvo la nacionalidad chilanga. Su primera novela se titula Puertas demasiado pequeñas (Alianza 2016) y la segunda anda buscando suerte. Sus cuentos están publicados en antologías y sitios web.

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