Home / #AsíEsMéxico / Lenguaje de señas… para mexicanos

Lenguaje de señas… para mexicanos

¿Qué tan bueno eres para darte a entender solo con las manos?

Conocemos a un “viene-viene” en el centro de la Ciudad de México, que es nuestra persona favorita para hablar con señas: no necesita pronunciar media palabra y, a media calle de distancia, tú puedes entenderle si ya se va a desocupar un lugar, si tiene cambio, si ya le echó un trapazo a tu nave o si anda en la hora de su comida. Es un maestro en el arte de la gesticulación y el lenguaje con las manos.

Todos los mexicanos tenemos esa habilidad: estamos seguros que sabes cómo pedirle la cuenta a un mesero sin abrir la boca o cómo puedes decirle a tu compañero de oficina que salgan a echarse un cigarrito. También sabemos que tienes una seña particular para pedir una cerveza o para decirle a tu mejor amiga que vea a alguien discretamente. Hay una para decir “sacatito pa’l conejo”, otra más para que alguien se moche y una para que tus amigos te presten una lana.

Quisimos hacer una lista de señas bien mexicana, así pedimos a nuestro buen amigo Tacho, caricaturista político del periódico Milenio y conocedor del alma humana, que nos mostrara sus favoritas. Sabemos que nos quedamos cortos así que, ¿qué tal si nos pones tus sugerencias en los comentarios. ¡Mochilas pa’ los cuadernos!

Mochilas: dícese de cuando estás obligado a convidar algo (aunque no quieras, es ley).

 

Seña universal de que indica “voy a pagar” aunque sea con morralla.

 

¡Sacatito pa’l conejo!

 

También conocida como “¡A huevo!”.

 

Seña utilizada en la oficina para indicarle a tus compañeros que es hora de hacerse guajes en el área de fumar.

 

Seña legendaria para mandar a alguien a la goma.

 

¡Vamos a quemarle las patas a la bruja!

 

También conocida como “Cairelitos, carnal”.

Sobre Guillermo Guerrero

Guillermo Guerrero
Blogger primigenio, locutor de radio y periodista. Conoce los secretos y rincones más oscuros de la Ciudad de México. Bebedor legendario de cubas con Ron Matusalem.

Puede interesarte

¿Qué tanto discriminas cuando vas a la cantina?

¿Neta? ¿Hay discriminación en el simple acto de echar un trago? Piénsalo dos veces. ¿Te …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *