Home / Tragos de autor / Ave Barrera / Lo que nos quitó el 19S
Foto: Ave Barrera

Lo que nos quitó el 19S

No sé si estoy lista para escribir sobre el sismo del 19S, tal vez nadie lo está. Pero hoy regreso a dar clases y tengo que ir haciéndome a la idea de esta nueva normalidad. No hablaré sobre mi experiencia, porque seguramente habrá mil historias más interesantes. Corrí con mucha suerte. Tampoco quiero hablar de los angustiosos días que siguieron. Cada quién los vivió de la forma que pudo. Para mí todo el afán y el empeño que puse en hacer algo fue un modo de retribuir el hecho de seguir con vida y estar bien. Me parece que esta vez, ante la gravedad de las cosas, no se vale juzgar lo que hicimos o dejamos de hacer.

Para no voltear hacia las pérdidas lamentables, prefiero hacer el recuento de las otras cosas que se llevó el terremoto, como el pasmo, el no saber qué hacer ante una situación crítica, el individualismo, la falta de empatía, la ironía, la vanidad. Durante de estos días de espanto nada me parecía más absurdo que ver los espectaculares publicitarios, con sus tontas pretensiones de seguridad y bienestar; el bienestar no depende de un reloj ni de unos zapatos de tacón, por el contrario, le hubiera sonreído a un anuncio que ofreciera botas de casquillo de metal y nada despertaba más simpatía que los letreros que la gente ponía sobre los víveres que llegaban a raudales a los centros de acopio: “que deschingue su madre el América… al menos por un rato”. Las redes y los medios sirvieron para lo que de verdad son, aunque al principio nos costó agarrarle la onda. Perdimos el interés por el chismorreo para enfocarnos en lo que de verdad importa: el intercambio de información genuina y útil.

Con justificada razón perdimos la risa durante casi una semana. Me siento muy orgullosa de haber sido testigo y partícipe del momento en que por fin saltamos la tabla de la corrección política para pasar a otro nivel, uno donde nos volvimos conscientes de que no había lugar para los chistes malos, entendimos que cualquier referencia sería una burla procaz y preferimos no reír, ni siquiera como reacción infantil ante el horror, ni siquiera como defensa. Renunciamos a ese tonto parapeto para honrar nuestro miedo. Nos dejamos atravesar por el miedo e incluso me atrevería a afirmar que cuando hayamos superado todo esto le habremos perdido un poco de miedo al miedo.

Ha ocurrido mucho en poco tiempo. Tenemos que terminar pasar el trago, asimilar lo aprendido y estar preparados para lo que sea. Tenemos que recomponernos, sacudirnos el desánimo, volver a construirnos una y cien veces. Ya casi estamos del otro lado. Vamos a estar bien dentro de un mes o tal vez menos, dentro de cinco.

 

Sobre Ave Barrera

Ave Barrera
Escritora y traficante de mezcal. Nació en Guadalajara, pero hace ya varios años obtuvo la nacionalidad chilanga. Su primera novela se titula Puertas demasiado pequeñas (Alianza 2016) y la segunda anda buscando suerte. Sus cuentos están publicados en antologías y sitios web.

Puede interesarte

Movember, deja crecer tu bigote

Nos adelantamos con este #TragoInvitado donde Efrén Cervantes nos invita a unirnos a #Movember, ¿no …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *