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¿Quién es el personaje de la estatua que está en la Plaza Rossio en Lisboa?

En Lisboa, capital portuguesa, se levanta la estatua de Pedro IV. ¿Pero es realmente él o un personaje conocido por todos los mexicanos?

La Plaza Rossio en Lisboa, Portugal, es un precioso lugar rodeado de edificios de no más de cuatro pisos de altura, cerca de la Baixa en el corazón de la Lisboa antigua, en cuya cara norte se encuentra el Teatro Nacional Doña María II. Es una zona para caminar con tranquilidad, rodeado de cientos de palomas que vuelan de un lado al otro de la explanada. Pero lo que llama la atención es la escultura que se encuentra justo en el centro: sobre un pedestal blanco, flanqueado por las figuras alegóricas que representan a la Prudencia, Templanza, Fortaleza y Justicia, se levanta Pedro IV de Portugal (también conocido como Pedro I de Brasil). Pero si uno afina la vista, en la estatua se reconoce un personaje conocido para todos los mexicanos ¿Es Pedro IV… o Maximiliano de Habsburgo? ¿Será posible?

¿Pedro o Maxi?

Curioso personaje es Pedro IV. Su nombre completo fue Pedro de Alcântara Francisco António João Carlos Xavier de Paula Miguel Rafael Joaquim José Gonzaga Pascoal Cipriano Serafim de Bourbon e Bragança. Desde muy joven viajó a Brasil, escapando de las guerras napoleónicas y poco tiempo después se levantó como rey del país sudamericano, llevándolo a su independencia (de ahí su nombre de Pedro I). Pero el destino quiso que regresara a Lisboa, reclamando su puesto como monarca. Personaje controvertido, ostentó el título de emperador y rey y es lógico que su escultura adorne la plaza más importante de la capital lusitana.

 

Pero la leyenda va más allá. Una versión dice que el escultor Elias Roger recibió la encomienda de hacer una escultura del recién estrenado emperador mexicano Maximiliano de Habsburgo. El escultor tardó más tiempo del necesario, así que puso la estatua en una embarcación con destino a México, justo cuando Maximiliano estaba en el paredón. Poco se pudo hacer con la estatua que fue abandonada en la playa del río Tajo, así que decidieron aprovecharla y subirla al pedestal haciéndola pasar por Pedro IV (a final de cuentas, eran cuñados y de lejos cualquier rey se parece).

Otra leyenda dice que Elias estaba en París cuando recibió el encargo de hacer la escultura de Pedro IV con suma urgencia. En esos días el escultor estaba terminando la efigie de Maximiliano, cuando se enteró de los problemas del emperador en tierras mexicanas. No desaprovechó la oportunidad, hizo algunos ajustes (como los escudos y la constitución que lleva en la mano) y la entregó como original. Nadie se dio cuenta en ese momento del cambio (¿quién iba a reclamar en todo caso?) así que desde ese momento Maximiliano se convirtió en Pedro.

Fotos: G. Guerrero

 

Pero ese es un misterio de esos que nos encantan como turistas. Lo cierto es que Lisboa es una ciudad hermosa –llena de tranvías, gente amable y callejones sin fin– y esta leyenda es simplemente uno más de sus encantos: aún así nos queda la duda de quién está corona la Plaza Rossi. Mejor cuéntanos, ¿alguna vez has estado en este lugar? ¿no te gustaría estar ahí?

Sobre Guillermo Guerrero

Guillermo Guerrero
Blogger primigenio, locutor de radio y periodista. Conoce los secretos y rincones más oscuros de la Ciudad de México. Bebedor legendario de cubas con Ron Matusalem.

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